Concepto de vocales

Las vocales, plural de vocal, originada en el latín “vocalis”, deriva de “vox” cuyo significado es “sonido ejecutado con la boca”, más específicamente, por las cuerdas vocales laríngeas. Las cinco vocales castellanas son la A, la E, la I, la O y la U.

Las vocales originan sonidos simples que no necesitan ayuda de otras letras para pronunciarse, y junto a las consonantes conforman palabras. No existen palabras que puedan construirse sin vocales.

La cavidad bucal actúa como resonador, y produce, al variar su volumen, timbres diferenciados, lo que se complementa para pronunciar las diferentes vocales con las distintas posiciones que adoptan los labios y la lengua (si se levanta en la parte anterior y consecuentemente se acerca al paladar duro o si bien se alza en la zona posterior aproximándose al velo del paladar). Esto permite clasificar a las vocales en abiertas o fuertes (a, o, e) y cerradas o débiles (i, u) según haya mayor o menor distancia, respectivamente entre la lengua y el paladar. Cuando dos vocales se unen en una sola sílaba se dice que existe diptongo. Para ello deben reunirse dos vocales débiles no acentuadas, o una débil y una fuerte.

Se habla de vocal nasal a la pronunciada dejando salir parte del aire espirado, por la nariz.

En otro sentido, social, jurídica o políticamente, cuando las personas que una entidad, institución, mesa electoral o junta, hacen oír su voz, reciben el nombre de vocales, funcionarios que actúan bajo la dirección de otros jerárquicamente superiores. Por ejemplo en las mesas electorales dependen de los presidentes de mesa. Su designación puede ser por imperio legal, por designación administrativa o por elección. En general son varios y poseen suplentes. La Primera Junta de Gobierno de las Provincias Unidas del Río de la Plata, constituida en 1810, tuvo seis vocales.