Concepto de acueducto

El vocablo acueducto nos llegó desde el latín “aquaeductus” integrado por “aqua” que equivale en español a “agua” y “ductus” que a su vez se originó en el verbo “ducere” con el significado de “guiar”.

Un acueducto es un sistema de irrigación, o sea, son conductos por los que el agua es captada en una fuente y se dirige hacia donde es necesaria su utilización. En los lugares donde se asienta la población el agua es una necesidad vital, y si allí no la hay naturalmente, o si la cantidad es insuficiente, es necesario traerla desde otra parte, y que fluya de modo más o menos continuo.

Concepto de acueducto

Si bien desde tiempos remotos las poblaciones intentaron establecerse cerca de fuentes de agua, como los egipcios que lo hicieron en las riberas del Nilo, o los pueblos mesopotámicos asiáticos, entre el Eufrates y el Tigris. Sin embargo, al crecer los poblados y constituirse en ciudades, las familias van ocupando los terrenos, no quedando espacio en los sitios preferentes, lo que hace que se vayan alejando poco a poco de los lugares donde el agua fluye de modo natural. Para solucionar el problema del acceso al agua se construyen pozos o aljibes.

En etapas un poco más avanzadas una solución más efectiva para extraer el agua lo constituyeron los acueductos, obras de ingeniería en la que se destacaron los romanos, que fueron capaces de utilizar para ello el hormigón y contaron con los recursos económicos y humanos necesarios.

Los romanos necesitaron construir acueductos cuando la población de Roma creció. El primer acueducto romano fue edificado por Apio Claudio en el año 312 antes de Cristo en Aqua Appia.

Se construían horizontalmente, siguiendo la pendiente del río y consistían en canales cubiertos, apoyados en hileras de arcos, sostenidos por pilares, poseyendo por tramos, cajas de agua, que se usaban para regular el caudal o para que allí se depositaron los sólidos por decantación. Son famosos los acueductos romanos de Mérida, Segovia y Tarragona.

Los modernos acueductos son subterráneos, y los conductos o tubos están fabricados con cemento, hierro o acero. El más largo a nivel mundial es el de Delaware con una extensión de 137 kilómetros, y va desde las montañas de Catskill hasta Nueva York.