Concepto de ascensor

La palabra ascensor deriva del verbo ascender, que etimológicamente proviene del latín “scandere” que significa trepar, y de donde “as” tiene el significado de “hacia”, por lo tanto ascensor es lo que va hacia arriba, que trepa hacia lo alto.

Los ascensores son aparatos que permiten elevarse. Los primeros ascensores que pudo realizar el ingenio humano, fueron montacargas, que se elevaban por la fuerza humana, ya que varios hombres hacían girar un enorme torno, donde se iba enrollando una cuerda, que permitía el ascenso de la carga. En Roma, Vitrubio habría construido un elevador hacia el año 263 a. C.

El primer ascensor seguro, ya que hasta ese momento las cuerdas se cortaban con facilidad y ponían en peligro la carga, se ideó en el año 1854 y su autor fue Elisha Otis, un empleado de una fábrica de camas estadounidense, quien lo expuso en Nueva York, mostrando que al cortarse las cuerdas, se amortiguaba el golpe, al contar el aparato con un sistema dentado.

Los actuales ascensores son eléctricos y poseen un sistema computarizado, que les indica entre otras cosas, la velocidad, el punto de frenado y el de aceleración, teniendo más o menos capacidad de soportar peso, lo que debe estar indicado.

Cuentan con una cabina de dimensiones variables, que sube y baja entre dos vigas de acero. La cabina y el contrapeso son sostenidas por cables que pasan por una polea, que es una gran rueda con ranuras. El contrapeso actúa con movimiento contrario a la cabina: cuando el primero sube la otra baja y viceversa. Algunos son cerrados y otros vidriados o panorámicos que permiten ver el exterior. Otros son submarinos, llamados hidroladores.