Concepto de brújula

La palabra brújula proviene en su etimología del griego “pyxis” de donde pasó al latín como “bruxis” con el significado de caja, y de allí al italiano como “bussola” y al español como brújula.

La pequeña caja de madera es el lugar donde se coloca una aguja imantada, que al girar sobre su eje de modo libre, siempre marca el punto Norte magnético, y permite la orientación geográfica. A poco de ser inventada se le agregó la rosa de los vientos, y fue muy útil para los marinos y para quienes se encontraban en zonas terrestres de difícil localización. Llevar una brújula siempre es bueno para evitar perderse.

Concepto de bújula

La brújula es un invento muy útil, cuya invención es atribuida a la cultura china, lo que ocurrió en el siglo IX. Gracias a comerciantes venecianos este invento llegó al conocimiento de los europeos, y fue uno de los instrumentos que junto a los mapas de viaje, los astrolabios y la invención de las carabelas, permitió los viajes de expansión ultramarina en el siglo XV, dando nacimiento a la modernidad. La función de la brújula es de orientación, como antaño habían servido los astros con el mismo fin.

Las brújulas también permiten usos religiosos; y en ese sentido son empleadas por árabes y judíos para orientar sus plegarias hacia sus lugares santos.

El avance tecnológico permitió crear brújulas giroscópicas, donde se usan discos que se mueven muy velozmente sobre un eje libre, de modo electrónico, y permiten indicar el norte geográfico, a diferencia de las antiguas brújulas que señalaban el norte magnético. Nuevos progresos han permitido crear el GPS o sistema de posicionamiento global, de tipo satelital y muy preciso.