Concepto de fragata

La palabra fragata proviene en su etimología del vocablo italiano “fregàta”, usada desde el año 1350, tal vez tomada según el filólogo Joan Coromidas del latín “naufragatta”, pues se usaría esta embarcación cuando ocurría un naufragio, pues eran barcos de pequeño porte, que las galeras llevaban sujetas a la popa para usar en emergencias. En idioma español aparece usada la palabra fragata en 1535 por primera vez, en una misiva escrita por Juan de Valdes, desde Nápoles.

Una fragata es un buque de guerra, aparecido en el siglo XVII como independiente de otros navíos, que consta de tres palos provistos de cofas (que son plataformas que se sitúan en la parte de arriba de los palos para poder observar a la distancia y también para poder realizar maniobras sobre las velas ubicadas en altura). Las velas de las fragatas son cuadradas. Cuando surgieron contenían entre treinta y cuarenta cañones y se embarcaban en ella hasta trescientos hombres.

Concepto de fragata

Inglaterra construyó su primera fragata en 1646, y la fabricación estuvo a cargo de Pedro Pett, quien se inspiró en el modelo de fragata francesa. En el siglo XVIII fueron perfeccionándose, destacándose entre ellas la fragata francesa “Médée”. A fines de dicho siglo, las fragatas protagonizaron cruentos combates durante las guerras napoleónicas, donde las había normales o ligeras con baterías de cañones de hasta 12 libras de peso; y pesadas, de por lo menos 18 libras de peso, como por ejemplo las que contaba la Royal Navy británica, entre ellas la “Tribune”. Cuando luego de la Segunda Guerra Mundial el poderío naval británico decayó, también lo hizo la Royal Navy. Sin embargo al final de la Guerra Fría, se reforzó a la Royal Navy con pequeñas fragatas y destructores, además de portaaviones.

También se llaman fragatas a ciertas aves de mar, de gran tamaño, propias de las islas Galápagos.