Concepto de lentes

Por el parecido con las legumbres llamadas lentejas, ese es el significado etimológico de la palabra lentes, proveniente del latín “lentis”, término que fue acuñado a fines del siglo XVII.

Las lentes tienen gran utilidad, pues sirven como lupas, anteojos, para las cámaras fotográficas, telescopios, microscopios o proyectores de imágenes. Se usa el término lentes, comúnmente como sinónimo de anteojos o gafas, que son dos cristales sujetos por una armadura, que permite colocarlos delante de los ojos humanos, para corregir defectos de visión o protegerse del sol.

Las lentes presentan caras curvas, pues si son planas, como ocurre con el vidrio de una ventana, la luz pasa a su través sin variar su dirección. En las lentes, por el fenómeno de la refracción, pueden desviar los rayos que inciden en una de sus caras, y emergen por la otra. Son lentes, entonces, vidrios con caras no planas, que pueden ser convergentes, que son convexas, con mayor grosor central que en los extremos, donde el foco se sitúa en el punto de entrecruzamiento de los rayos de luz que salen de ella, y entonces, la luz se concentra en ese punto. Pueden de lo contrario, ser divergentes, que son cóncavas, con mayor grosor en los extremos que en la zona central, en los que el foco se halla en el punto aparente de donde salen los rayos de luz, que se abren, divergen, tras pasar por la lente.

La imagen resultante de las lentes divergentes es derecha, virtual, y más pequeña que el objeto. En las lentes convergentes, las imágenes dependerán de la ubicación del objeto. Si éste se encuentra más allá del foco, se logrará una imagen invertida, real, y cuyo tamaño crecerá a medida que se acerca al foco. No se forma imagen si el objeto se ubica en el plano focal. Si se coloca entre el plano focal y la lente, la imagen se verá aumentada y virtual, como ocurre en la lupa o en el microscopio.

La distancia focal es la distancia entre el foco y la lente, que depende del material con el que está hecha y de la curvatura.