Concepto de lupa

La palabra lupa se originó en el francés “loupe”. Fue en el siglo XVII cuando se lo empleó en óptica, para designar a una lente de aumento. Para lograr ese propósito, se usa un material transparente que provoca por convergencia el aumento de la imagen, al desviar los rayos lumínicos incidentes, con lo cual se logra que se forme una imagen virtual de forma ampliada. En general poseen un mango que sirve para sostener la lente, que tiene una distancia focal corta.

Cuando se pretende observar un objeto con lupa para visualizarlo mejor, se necesita colocarlo en el foco de la lente, y el ojo del observador, por encima de la lente.

Concepto de lupa

Cuanto mayor diámetro tenga la lupa será más potente, al ser más curva, y por ende tener mucho más grueso el cristal en el medio que en los bordes. El aumento que proporciona una lupa es, dependiendo de sus características, entre diez y cien veces el tamaño del objeto. Las lupas son microscopios simples pues solo usan una lente, los microscopios compuestos usan dos sistemas de lentes que se alinean, y por eso son aún mucho más potentes. Con ellos pueden visualizarse cosas que a simple vista no podríamos, como por ejemplo, virus o bacterias.

Ejemplos de uso de lupas: para observar insectos, partes de plantas, poder leer cuando la letra es muy pequeña, etcétera: “Tuve que usar una lupa para poder leer los ingredientes del producto que compré”.

Las lupas también pueden servir para hacer fuego, haciendo ingresar a través de la lupa la luz del Sol.

Desde el siglo XX, se usan en ingeniera naval, industrial, aeronáutica o nuclear, las lupas eléctricas.

Por extensión, cuando queremos decir que vamos a observar algo con detenimiento o investigarlo a fondo, decimos que “lo miraremos con lupa” aunque no usemos literalmente ese instrumento óptico.