Concepto de periscopio

La palabra periscopio se formó uniendo dos palabras griegas “`peri” con el significado de “alrededor” y “skopein” que designa la acción de observar. Se trata de un cultismo que se utiliza para nombrar un instrumento destinado a la observación de lugares que no pueden distinguirse a simple vista, pues el observador permanece oculto.

Los primeros periscopios se usaron hacia el año 1430, cuando Gutenberg (el creador de la imprenta) vendía estos periscopios muy simples para que los peregrinos pudieran tener una visión mejor en las festividades religiosas que congregaban a muchas personas y que con ello les permitía ver por encima de las cabezas de la multitud.

Concepto de periscopio

Se utilizaron en la Primera Guerra Mundial, colocando en el extremo superior de un tubo espejos en posición paralela, conformando un ángulo con una apertura de 45º para poder ver los que sucedía en el entorno mientras los soldados se ocultaban en las trincheras, evitando al enemigo o sorprendiéndolo, pero teniéndolo vigilado sin que lo note.

Los periscopios tenían una técnica muy sencilla, recogiendo las imágenes a través de un prisma de reflexión total. Un primer lente reflejaba a imagen, y luego lo hacía una segunda lente que a su vez la reflejaba en una lente ocular.

En la actualidad se usan los periscopios para visualizar la superficie del entorno en que navega un submarino, sumergido superficialmente. Este instrumento óptico es sumamente útil ya que navegando debajo del agua, posee un tubo que emerge mecánicamente y suministra datos a partir de las observaciones realizadas con su equipamiento de prismas y lentes, especialmente si son submarinos de guerra para advertir la presencia enemiga en buques o aviones, o apreciar si están a la distancia correcta del ataque. Hay periscopios de observación y de ataque, con sistemas de iluminación y de calefacción para evitar que se empañen. Los que poseen lentes de aumento funcionan además, como telescopios. Cuando no están en uso pueden retraerse.