Concepto de termo

Según la Real Academia Española, la palabra termo, derivada en su etimología del vocablo griego “θερμο” tiene el significado de calor, como cuando se emplea en “termodinámica” (rama de la Física cuyo objeto son los estados de equilibrio a nivel macroscópico de ciertos fenómenos vinculados con el calor, que afectan a la materia); o de “temperatura”, como ocurre en la palabra también compuesta, “termómetro”, que es un elemento diseñado para medir las temperaturas. Ejemplo de uso: “tienes el cuerpo caliente, mídete la temperatura con el termómetro, pues es probable que tengas fiebre”.

Concepto de termo

Aludiendo al resultado o efecto del calor, y derivada del griego “θερμός”, adquiere la significación de “caliente”, como cuando se alude a los animales de sangre caliente, denominándolos “hematermos”; o de “temperatura” como es empleada en “isotermo” para hacer referencia a temperaturas iguales.

Por último, procedente del latín “thermos” se hace mención con la palabra termo, a un recipiente de marca registrada, en general alargado cuando allí se guardan líquidos, que consta con paredes dobles, con el objetivo de crear un vacío en el espacio intermedio. El recipiente se cierra herméticamente para conservar el calor. Las sustancias que se introducen en el termo mantienen la temperatura con la que fueron colocadas allí. Ejemplos: “no te olvides de llevar el termo, para poder tomar unos ricos mates en el camino” o “a mamá le preparé un termo con café para que pueda beber algo calentito mientras cuida a papá en el hospital” o “el agua que pusiste en el termo estaba demasiado caliente, deja el termo un rato destapado para que el líquido se enfríe un poco”.

Algunos termos tienen uso domiciliario, para generar agua caliente en grandes cantidades, con fines de aseo personal o de higiene del hogar. Se los conoce como termo tanques. Algunos son a gas y otros eléctricos, que en este último caso poseen una cuba para juntar el agua, con aislante térmico y una fuente eléctrica que genera el calor.