Concepto de faringitis

La palabra faringitis es un término médico que se formó con los siguientes vocablos griegos: “pharynx” en el sentido de “garganta” y el sufijo “itis” que indica la presencia de inflamación.

La faringe es un órgano que tiene forma de tubo y sirve para conectar la nariz y la boca con el esófago. La inflamación o hinchazón de las mucosas faríngeas puede deberse a la presencia de bacterias o virus, que resultan contagiosos, por lo cual quien padece faringitis debe permanecer en su domicilio alejado lo más posible del contacto cercano con otras personas. Hay algunas que son de causa alérgica, producidas por el tabaco, comidas demasiado calientes o la ingesta de bebidas alcohólicas que no contagian.

La garganta aparece roja, hinchada y si está infectada tiene placas de pus. Pica y duele especialmente al tragar, y suele ir acompañada de fiebre elevada. Si es de causa bacteriana requiere administrar antibióticos ya que de lo contrario puede provocar endocarditis. Siempre se debe consultar al médico antes de tomar medicación.

La faringitis puede ser de tipo aguda o crónica. La primera aparece súbitamente, desapareciendo con antibióticos si es bacteriana o con el transcurrir de los días y el reposo, si es viral; y la segunda tiende a perdurar, y puede ser motivo para que se presente con el tiempo un carcinoma faríngeo.

La población más afectada por faringitis bacteriana, viral o alérgica son los niños y adolescentes aunque son más graves cuando se trata de niños muy pequeños o ancianos. La hidratación y el reposo ayudan mucho a la recuperación y es lo único recomendado en caso de faringitis viral. Los analgésicos y antiinflamatorios solo alivian los síntomas pero no curan. La inflamación tiende a desaparecer en una semana.