Concepto de abigarrado

El término abigarrado, que es participio del verbo de primera conjugación abigarrar, tiene una etimología incierta, cuyo antecedente remoto es tal vez del latín “variegare”. Al español nos llegó desde el francés “bigarré”. Los “bigerra” era el nombre con el que se conocía a unas tribus celtas prerromanas que vestían ropas con colores extravagantes.

En la actualidad, es una calificación que se usa para nombrar aquello que se compone de colores variados, en general estridentes, y estéticamente presentan un aspecto negativo, ya que la combinación de colores no resulta apropiada. Es lo opuesto a armónico y homogéneo.

Por extensión también se usa para lo que está compuesto por partes heterogéneas, que no encajan ni son compatibles entre sí, ya sea en el sentido de funcionalidad, comprensión, eficacia, sentido, etcétera.

Ejemplos: “La manta está compuesta de una abigarrada combinación de matices, que resulta desagradable visualmente”, “Una abigarrada multitud, compuesta por niños, jóvenes y adultos de diferentes sectores sociales, salió a protestar contra el gobierno”, “Las ideas que expresó el filósofo fueron abigarradas y por eso no fueron tomadas en cuenta por sus colegas”, “Traté de leer el libro de textos que tenía que preparar para el examen, pero los temas están expuestos de forma tan abigarrada que no logré comprender el contenido”, “La sociedad se encuentra abigarrada y por ello le falta cohesión”, “El equipo se hizo con piezas que extrajimos de diferentes aparatos en desuso, y a pesar de ser una mezcla de elementos, funciona regularmente bien”.

En Geología, se les dice abigarradas a las rocas que presentan varios colores llamativos. Las areniscas abigarradas, están compuestas por molasas, cuarcitas y conglomerados que datan del Triásico inferior. Sus tonos son rojizos.