Concepto de ágora

La palabra ágora nos remite etimológicamente al griego ἀγορά, término que puede traducirse como asamblea, ya que se deriva del verbo ἀγείρω, que significa reunir.

Las plazas, espacios públicos abiertos, de las polis griegas en la Antigua Grecia recibían el nombre de ágoras y ya las hallamos en la época minoica, aunque en estos primeros tiempos, asociadas más a la religión. Ellas se constituyeron luego en el centro de la vida económica, religiosa, política y social de las ciudades-estado, y a su alrededor estaban erigidos los principales edificios públicos.

Concepto de ágora

El ágora más representativa fue la que se hallaba en Atenas, cuyo techo original aún podemos apreciarlo, y fue el lugar donde los ciudadanos, además de ejercer su culto, comerciar, sociabilizar e impartir justicia; a partir del siglo V a C, por obra de Pericles, pudieron ejercer sus derechos políticos decidiendo los asuntos de la polis, votando las leyes. Esta forma de gobierno fue ejemplo para el resto de los pueblos al ser cuna de la democracia. El ágora ateniense sufrió la invasión persa en el 480 antes de la era cristiana, pero la victoria ateniense permitió reestructurarla.

El cineasta español, Alejandro Amenábar, dirigió una película titulada “Ágora” que se estrenó en el año 2009, ganadora de siete premios Goya. El escenario del film cuya temática es un drama histórico, es Alejandría (Egipto) y la época es la del domino del Bajo Imperio Romano o Dominado. En la época helenística se construyeron terrazas desde donde podía observarse los espectáculos festivos.

El temor a los sitios abiertos que sufren algunas personas se denomina agorafobia y es lo opuesto a la claustrofobia.