Concepto de Freud

Elaborar un concepto sobre un hombre es hacernos una idea de cómo era física y espiritualmente. Hablar de Sigmund Freud y hacernos una idea de su vida y de su obra, es forjar una imagen de un hombre sumamente inteligente y polémico que revolucionó la psicología de su tiempo, llegando a ser denominado “El arqueólogo de la mente” en un tiempo muy difícil en el que le tocó vivir.

Aunque trascendió a la historia con el nombre de Sigmund Freud, que él mismo adoptó en 1877, fue inscripto bajo el nombre de Sigismund Schlomo Freud. Nació el 6 de mayo de 1856, en una ciudad de Moravia llamada Freiberg, en la actual República Checa. Fue el primogénito de una familia judía (aunque tenía dos hermanastros de un anterior matrimonio de su padre) que luego tendría otros cinco hijos. Por persecuciones contra los judíos, se mudó a Viena junto a su familia, cuando tenía cinco años.

Era tímido, sensible, impetuoso, no le agradaban los viajes, y era intransigente con sus ideas.

Luego de destacarse en sus primeros pasos como estudiante y dominar seis idiomas, en Viena, en 1881, se recibió de médico especializándose en neurología. Usó en un principio la hipnosis para el tratamiento de sus pacientes con afecciones mentales paralizantes, método que posteriormente abandonó para tratar de que los enfermos verbalizaran en estados conscientes, mediante libre asociación de ideas, lo que estaba oculto en su inconsciente y les provocaba problemas de conducta, basadas en experiencias traumáticas infantiles. Fue el fundador del psicoanálisis.

El 3 de diciembre de 1895 nació su última hija, de un total de seis, Anna, que se destacó en el campo de la psicología infantil.

En el año 1900 se incorporó a los claustros de la Universidad de Viena como profesor. Ese mismo año publicó su gran obra “La interpretación de los sueños”, distinguiendo tres etapas de la conciencia: el inconsciente, el preconsciente y el estado consciente.

Los pensamientos traumáticos y dolorosos, no son registrados por el consciente pero subsisten en el inconsciente afectando al individuo en su presente, aunque éste no lo perciba.

Dividió a la mente en tres sectores, de progresiva formación. El “ello”, integrado por los instintos innatos, el “yo”, que es la respuesta racional a la satisfacción de las necesidades y el “super yo”, que es la conducta moral, aprendida, que reprime los instintos innatos e impone la conciencia del deber.

Para Freud, el hombre en su vida no halla la satisfacción pues ésta está en los antiguos instintos reprimidos que ya no puede recuperar.

En 1923 fue afectado por un cáncer bucal. Debió huir a Inglaterra en 1938 ante la persecución nazi, pues era hereditariamente judío, aunque él no profesaba desde la adolescencia la religión judía.

El régimen nazi criticó duramente sus trabajos (Sus obras habían sido arrojadas al fuego en Berlín, cinco años antes).

Un año más tarde, el 23 de septiembre de 1939, Freud falleció por una sobredosis de morfina, aplicada por su propio médico, a su requerimiento, por no poder soportar los dolores en su boca, ocasionados por la maligna enfermedad que padecía.