Concepto de privilegio

La palabra privilegio nació en el latín “privilegium”, término conformado por “privus” en el sentido de particular, privado o propio, en oposición a lo público o que es de todo el pueblo, más “legalis” referido a la ley, y el sufijo de relación “ium”. De acuerdo a su origen, entonces, un privilegio es lo que la ley concede a alguien (individuo o grupo) en forma exclusiva, destacándolo del resto de la comunidad.

Fueron frecuentes los privilegios legales desde los albores de la historia de la humanidad. Por ejemplo en la antigua Roma, el sector privilegiado fue el de los patricios, a los que se les reservaba las principales funciones de gobierno, religiosas y civiles, hasta que la lucha de los plebeyos y su amenaza de secesión les permitió ir adquiriendo paulatinamente algunas reivindicaciones de clase a partir del año 450 antes de Cristo, desde la sanción de la Ley de las XII Tablas.

Concepto de privilegio

En la Edad Media, establecido el sistema feudal, las clases privilegiadas fueron la nobleza y el clero, quienes entre otras concesiones no abonaban impuestos, lo que sí debían hacer los integrantes del estado llano, que eran la población mayoritaria.

Esto continuó en la modernidad, hasta la Revolución Francesa, donde se eliminaron los privilegios feudales; pero con el nacimiento de las clases sociales, según denunció Karl Marx, surgió un nuevo orden privilegiado, el de los burgueses, que en sus fábricas lucraban explotando a los trabajadores u obreros.

Fuera del ámbito legal, también hablamos de privilegios cuando alguien posee natural o culturalmente más dones, derechos o beneficios (materiales o morales) que otros: “Mirta es una privilegiada, nació hermosa, inteligente y simpática”, “Creo que la maestra le está concediendo a Juan ciertos privilegios que otros niños no tienen, le permite llegar más tarde y traer la tarea cuando puede, sin tener motivos justificados para el retraso” o “Es un gran privilegio que el presidente de una empresa tan distinguida haya decidido acompañarnos en la inauguración de nuestra modesta sucursal”.

El gobierno de Juan Domingo Perón en Argentina, acuñó la frase: “los únicos que tienen privilegio son los niños” y a ellos se destinaron la mayoría de las obras públicas.