Concepto de confidencialidad

La confidencialidad es la cualidad que posee cierta información de mantenerse reservada para el conocimiento de una persona o de algunas, pero que no debe ser expuesta en forma masiva. La confidencialidad puede fundarse en normas legales o morales; o en acuerdos de partes.

Existen normas que expresamente disponen para algunas profesiones el deber de no divulgar las informaciones que reciben, como por ejemplo, los trabajadores de la salud no deben revelar las enfermedades de sus pacientes, salvo a éstos, a sus familiares directos o por requerimiento judicial en ciertos casos. Algo similar sucede con los sacerdotes, con respecto a los secretos que reciben en confesión o los periodistas con respecto a las fuentes de su información. En todos los casos, la información por su propia naturaleza, de tipo privada, se brinda a una o más personas, con la confianza de que permanecerá en secreto.

En otros casos, la confidencialidad puede estar impuesta en las cláusulas de un acuerdo contractual. En las empresas suelen incluirse estos acuerdos para que no se divulguen documentaciones o estrategias que pueden influir en el futuro de los negocios si llegan a manos de la competencia. El deber de confidencialidad está impuesto por las leyes laborales, y los acuerdos solo contribuyen a hacerlos más explícitos. En España el Estatuto de los Trabajadores incluye este deber en su artículo 65 inciso 2, al exigirse el “sigilo profesional” con respecto a la información reservada. El artículo 85 de la Ley de Contrato de Trabajo, en Argentina, lo impone como deber de fidelidad.

En Informática se utilizan sistemas para ocultar ciertas informaciones que se intercambian en la comunicación, para que esos datos no lleguen a terceros, y garantizar seguridad en un área tan vulnerable.