Concepto de totalitarismo

La palabra totalitarismo apareció como respuesta opositora al régimen político conocido como fascismo, establecido en Italia por Benito Mussolini, siendo luego adoptado por éste, como elogio a su forma de gobierno, entendiendo por totalitarismo a la concentración de todas las fuerzas o valores dentro del estado, no dejando nada fuera de él.

Los opositores de Hitler y su Alemania nazi, y del comunismo de Stalin también calificaron a sus gobiernos de totalitarios, por lo cual nos ocuparemos de hallar las características comunes a todos ellos que permitan llegar a una definición del término. Para ello es de crucial importancia la obra de la filósofa alemana Ana Arendt, titulada “Los orígenes del totalitarismo” (1951) donde realiza un análisis del nazismo y del estalinismo y los considera totalitarios pues en ellos el poder del Estado era total, e impedía a los ciudadanos participar en la vida política.

En los regímenes totalitarios existe un solo partido, que ocupa el poder estatal, y que somete a la población a sus decisiones incuestionables, que son aceptadas por el convencimiento que se trata de logar en la gente a través de propaganda política, donde se exaltan las virtudes del gobierno, complementado por una cruel persecución a todos los adversarios y opositores políticos del régimen.

Podemos entonces ensayar una definición de totalitarismo tomando sus principales características: Es una forma gubernamental opuesta a la democracia, donde el poder estatal es absoluto, no limitado legalmente, ejercido por una persona o un grupo reducido, sin reconocimiento de derechos y garantías a su pueblo que es concebido como un engranaje para el desarrollo de los fines del Estado, que es en sí mismo un objetivo, y las personas cuyas acciones están absolutamente controladas, están al servicio del Estado.