Concepto de dosis

La palabra dosis es de origen griego, y derivada de “didomi” verbo cuyo significado es ofrecer o dar.

Este vocablo fue usado en el ámbito médico desde Hipócrates, en el siglo V a. C, que la definía como la ración de medicina que debía recibir un enfermo, para tratarse.

La administración de las dosis puede ser por vía oral, en supositorios, o por inyección intramuscular o endovenosa; las dosis pueden ser únicas o periódicas. La cantidad de medicina es variable de acuerdo al diagnóstico efectuado y al tratamiento prescripto para tratar la dolencia.

Existen dosis grandes, medias y pequeñas. Muchas veces se comienza con grandes dosis, llamadas de ataque, y luego se dan otras más pequeñas de mantenimiento. Cuando se exagera en la dosis, y se administra más de lo recomendado para el caso particular, se produce una sobre dosis, con consecuencias adversas, que pueden en ciertos casos, ser fatales.

Se usa también en el campo de la Radiología para referirse a la cantidad de radiación que recibe un ser vivo como consecuencia de estas prácticas médicas.

En el ámbito de la Higiene Industrial también se usa la palabra dosis, en este caso para referirse en el ámbito laboral de un trabajador fabril, a la cantidad de contaminantes a la que se ve expuesto en su tarea habitual, estudiando en qué medida resultan negativas en su salud.

Por extensión se aplica a toda cantidad de algo, especialmente inmaterial, por ejemplo: “Recibo tu cariño en pequeñas dosis, eres muy poco expresivo”, o “necesito una gran dosis de paciencia para soportar mis conflictos familiares” o “se necesita una enorme dosis de humor para sobrellevar la lucha cotidiana”. Sería su uso, en este caso, equivalente al de la palabra cuota.