Concepto de cápsula

La palabra cápsula se originó en el latín “capsa” en el sentido de “caja” más el sufijo formador de diminutivos “ula”. Literalmente, entonces, una cápsula es una caja pequeña.

Se usa en diversos contextos:

En Farmacología, una cápsula es un envase soluble y gelatinoso, cilíndrico o esférico, que en su interior contiene una medicina. Las cápsulas datan de principios del siglo XIX. En general consta de dos piezas encajadas. Las hay rígidas y blandas, lo que va a depender de la cantidad de glicerina que tenga la gelatina. Algunas cápsulas son de liberación prolongada, y esto permite que entre una dosis y la otra pueda pasar más tiempo sin que el organismo tenga falta de la medicina. Son más caros que otras presentaciones y no permiten ser fraccionadas para ajustar las dosis.

Ejemplos: “Me dieron una cápsula por día de esta medicina, y me trajo efectos colaterales indeseados” o “Están muy caras las cápsulas que me recetaron”.

En Microbiología, la cápsula bacteriana es una capa rígida de bordes precisos depositada en el exterior de la pared celular de las bacterias, que les sirve para protegerse y resistir la fagocitosis. Contiene glicoproteínas y polisacáridos. Al retener agua, es fuente de reserva para la propia célula y es un medio que les permite desplazarse.

En Botánica, una cápsula es un fruto seco, con por lo menos dos carpelos, que al madurar se abre y libera las semillas, por ejemplo, la tienen, los tulipanes y las amapolas.

Una cápsula espacial, es la parte principal de una nave espacial, de forma simple, que se lanza por medio de un cohete, y donde viaja la tripulación. Posee un escudo térmico protector, que cuando la nave regresa, resguarda a sus ocupantes de las altas temperaturas que podrían afectarlos al ingresar la nave a tanta velocidad en la atmósfera terrestre. La primera cápsula espacial fue construida por Rusia en 1961, y fue el Vostok 1, tripulado por Yuri Gagarin.