Concepto de excusa

Excusa es el acto y el efecto del verbo excusar, que procede en su etimología del latín “excusare”, integrado el término por el prefijo de exclusión “ex” y por “causa” en el sentido de “motivo” o hecho que determina una consecuencia.

Las excusas se emplearon desde los inicios de los procesos judiciales, como medios de eludir la responsabilidad por actos perjudiciales a terceros, alegando para ello razones justificantes de dichos procederes.

Además de las excusas que puedan oponer los demandados con respecto a las pretensiones del actor contenidas en una demanda judicial, los jueces también pueden excusarse de entender en determinadas causas, cuando en las mismas no puedan proceder con imparcialidad, por ser los demandantes o demandados, sus amigos, sus enemigos, sus parientes, sus deudores, sus acreedores, o tener cualquier otro vínculo que afecte la resolución justa del litigio. Al excusarse el juez, el caso pasa a otro magistrado para su resolución.

En lo cotidiano, también planteamos excusas cuando queremos evitar las consecuencias negativas de nuestros actos, argumentando con diversas razones, válidas o no, verdaderas o falsas, los motivos que nos llevaron a hacer o no hacer determinadas conductas negativas. Sin embargo, la excusa, propiamente dicha es el pretexto, o sea, justificaciones que no terminan de explicar certeramente que no pudieron evitarse los daños provocados.

Ejemplos: “No tienen excusas para justificar haber tratado mal a su compañero”, “Lo que me dices es una mera excusa, no es un argumento sólido para que no te sancione por haber llegado tarde todo el mes al trabajo, que tenías mucho sueño por la mañana”, “La excusa que me diste es mentirosa, ya has matado cinco veces este año a tu abuela para que no te ponga una mala nota en el examen”, “Mi primo se excusó de no venir a visitarnos pues estaba enfermo” o “No pongas excusas, y estudia toda tu lección”.