Concepto de ebullición

Se produce el fenómeno físico conocido como ebullición cuando la temperatura de un líquido se eleva lo suficiente como para provocar que el conjunto de moléculas del líquido se cargue de energía (punto de ebullición). En esas circunstancias el líquido eleva su tensión de vapor hasta alcanzar la presión que impera en el exterior de la masa líquida. En ese momento tumultuosamente se liberan las moléculas produciéndose la ebullición.

El punto de ebullición entonces, se logra cuando la temperatura alcanza el valor necesario para que la presión de vapor del fluido se iguale a la presión del medio exterior. Cada sustancia tiene un punto de ebullición diferenciado.

Cuando el líquido cargado de energía logra salir del líquido y convertirse en vapor, se producen en su interior burbujas que se desprenden del resto del líquido en forma violenta.

Se diferencia de la evaporación que solo afecta la superficie del fluido, pues en este caso el fenómeno se produce en todo el líquido.

El punto de ebullición del agua es de cien grados centígrados. Sin embargo en los territorios altos donde la presión atmosférica es menor, el agua puede hervir a menos de cien grados centígrados. En las ollas a presión el agua hierve a ciento veinte grados centígrados, pues sus gases internos logran alcanzar mayor presión.

Por extensión y haciendo una analogía con la violencia con la cual escapan las burbujas del líquido, se aplica a las situaciones tumultuosas o de gran revuelo social. Por ejemplo “el anuncio del gobierno provocó una gran ebullición, con desbordes populares”.