Concepto de hemostasis

De la unión de dos términos griegos: “hemos” = “sangre” y “estatos” = “estar en equilibrio” se formó la palabra hemostasis o hemostasia, que significa literalmente “detención del flujo sanguíneo”.

La sangre es un tejido de consistencia líquida que circula constantemente por el organismo, transportando sustancias nutritivas y también oxígeno; pero en ocasiones es necesario que permanezca en los vasos sanguíneos, formando coágulos, a efectos de detener una hemorragia. Esto se logra por una serie de mecanismos que se activan cuando se produce alguna lesión cortante, y que obedecen a una secuencia que dura alrededor de cinco minutos en situaciones normales. Sin este proceso de hemostasis moriríamos desangrados ante cualquier pérdida de sangre.

Concepto de hemostasis

Lo primero que ocurre es la vasoconstricción, que puede ser natural, por contracción de los músculos, lo que provoca que el flujo de sangre disminuya y se forme lo que se conoce como trombo blanco por acumulación de plaquetas sanguíneas en el sitio de la lesión. Esto es lo que se conoce como hemostasia primaria; y entones, se inicia a continuación, la hemostasia secundaria, cuando se forma el tapón plaquetario y se activa el mecanismo de la coagulación, transformando el factor X en factor Xa, que va a posibilitar el cambio de protrombina a trombina, que activa el fibrinógeno que se convierte a su vez en fibrina, para formar el mencionado tapón, pasando el trombo blanco a ser un coágulo, por acumulación de la proteína filamentosa llamada fibrina. Por último, y ya demandando algo más de tiempo, sucede la reparación del tejido que resultó dañado.

Cuando la sangre se coagula de modo anormal y no ante una herida, se produce lo que se conoce como trombosis.