Concepto de satélite

En la Antigua Roma se llamaban “satellites regis” a los soldados que se encargaban de custodiar a los miembros de la realeza y estaban en torno a ellos. Pasó luego a designarse con la palabra satélite a todo lo que gira alrededor de algo, usándose ese término particularmente en Astronomía para nombrar a aquellos cuerpos que orbitan en derredor de otros más grandes. Los satélites pueden ser naturales, como la Luna lo es de la Tierra, y al igual que ella no posee luz propia. Júpiter tiene muchos más satélites, llegando su número a sesenta y tres. Saturno, cuenta con alrededor de doscientos.

También existen los satélites artificiales. En este último caso se distinguen los que persiguen el fin de observación, para recolectar datos y transmitirlos a la Tierra, o los que se destinan a enviar información desde y hacia diferentes lugares del planeta, lo que hace a la comunicación más efectiva y veloz. Estos satélites que permiten las comunicaciones se denominan abreviadamente “comsats”, y se usan como conexión ya que como la Tierra es redonda, no se pueden enviar las señales en línea recta de un lugar a otro.

En 1962 fue el satélite “Telstar” el que permitió enviar las primeras cinco imágenes televisivas a través del Atlántico. En 1983 ya se habían logrado orbitar catorce mil quinientos satélites, con fines científicos, militares y civiles. Algunos cuentan con tripulación, y otros no.

Los satélites que el hombre ha fabricado deben ser puestos en el espacio con intervención de un cohete o de un trasbordador espacial y deben ser liberados a una velocidad óptima para que puedan permanecer en órbita.

En Política Internacional, se denomina Estado satélite a aquel que a pesar de ser reconocida su soberanía recibe la influencia de otro Estado.