Concepto de tos

La tos (del latín “tussis”) es un acto voluntario o reflejo, que produce un sonido, liberado por la boca, al expulsarse aire de los pulmones de prisa, violentamente. La cavidad torácica repentinamente sufre contracciones espasmódicas que producen dicho efecto, bajo el estímulo de los receptores de la tos, que pueden ser de tipo químicos, mecánicos o inflamatorios. Son en general causantes de tos: los resfriados, las alergias, las gripes, las bronquitis, las neumonías, el asma, la sinusitis, el cáncer pulmonar, el consumo de tabaco o la inhalación de polvo.

Concepto de tos

En ocasiones la tos es provocada en forma voluntaria por la persona si ha sufrido un atragantamiento y necesita expulsar el elemento atorado en su garganta.

Cuando la tos dura más de dos meses se considera que es una afección crónica. La aguda no se extiendo por más de tres semanas. Entre las tres y las ocho semanas es una tos subaguda.

La tos que solo expulsa aire recibe la denominación de “seca”, mientras que la que además va acompañada de expectoración, recibe la denominación de “productiva” y es la que aparece generalmente cuando hay infección bacteriana. Cuando con la tos se expulsa violentamente líquido purulento o seroso, a veces mezclado con partículas de sangre, recibe el nombre de tos vómica.

La tos es normal y necesaria para mantener libres a las vías respiratorias. El tratamiento de la tos se realiza cuando es muy intensa y depende de su causa, por lo cual lo importante es diagnosticar su origen. No se recomienda el tratamiento de la tos con medicinas en menores de seis años, en los cuales se usa el vapor. En adultos suelen prescribirse mucolíticos, expectorantes o descongestivos nasales. Se recomienda ingerir abundante cantidad de líquidos.

La tos convulsa, tosferina o coqueluche es una enfermedad muy contagiosa, infecciosa (la causa la bacteria Bordetella pertussis) y aguda, de las vías respiratorias, que puede traer complicaciones en el sistema nervioso y cardiovascular.