Concepto de autonomía

Autonomía deriva de los vocablos latinos autos (por uno mismo) y nomos (ley) o sea darse alguien sus propias leyes, sin ingerencias extrañas. Significa por lo tanto ausencia de dependencia, de lazos y presiones para ejercitar las ideas, pensamientos o acciones. Es lo contrario de la dependencia.

Los estados son autónomos cuando ejercen su soberanía que significa que pueden dictar sus normas sin que otros estados los condicionen. Sin embargo a nivel jurídico político cabe distinguir la autonomía de la independencia. Por ejemplo en el Estado argentino las provincias son autónomas pero no independientes, lo que significa que si bien pueden darse sus propias normas, éstas no pueden contradecir las disposiciones de la Constitución nacional, que es Ley Suprema; y si bien las provincias tienen sus propias autoridades deben someterse en ciertas cuestiones al poder central. España también se divide en comunidades autónomas, que son diecisiete.

Se dice que un estudiante es autónomo cuando puede, valiéndose de sus aptitudes innatas y aprendidas adquirir conocimientos por sí mismo. Esto ocurre en los estudios superiores.

Las leyes morales son autónomas pues las impone la propia conciencia del individuo, y no como ocurre con las sociales, las religiosas o las jurídicas que son establecidas desde afuera, por eso se denominan heterónomas (por la sociedad, la religión o el Estado, respectivamente).

Se dice que un vehículo tiene autonomía cuando puede recorrer ciertos kilómetros sin abastecerse. Cuántos más recorra por sí mismo mayor será su autonomía.

La autonomía universitaria defendida por muchos países como España, Argentina y Ecuador desvincula a la universidad pública del poder del Estado en cuanto existe un autogobierno, normas de elección del claustro docente y fijan sus propias normas, con gran participación del alumnado.