Concepto de convivencia

La palabra convivencia hace referencia a vivir juntos, compartir la existencia por tiempos y espacios variables. Todo ser social necesita de la convivencia con individuos de su misma especie y con otras, a veces establecida de modo voluntaria y en otras forzada.

Hablamos de convivencia en el ámbito familiar, escolar, laboral, etcétera. Por ejemplo: “En casa convivimos con nuestros suegros, hijos y nietos, somos demasiados y la casa no es tan grande”, “Convivo con mis compañeros de la escuela cuatro horas diarias y soy objeto de bullying” o “la convivencia con mis compañeros de trabajo es muy amena, trabajamos en forma cooperativa y solidaria”.

Concepto de convivencia

Para que la convivencia resulte armónica se necesita que haya reglas claras, comprensión, respeto y empatía. Edificios confortables, con espacios que permitan que cada uno pueda desarrollar sus actividades en forma cómoda, favorecen la convivencia. El hacinamiento, la miseria, la discriminación, la incomprensión, el autoritarismo, la violencia física o verbal atentan contra una convivencia positiva.

A veces las convivencias son forzadas y esto genera problemas que pueden llegar a ser graves por ejemplo “mis compañeros de celda son insoportables, la convivencia con ellos es angustiosa y peligrosa” o “por razones económicas debo convivir con mi padre alcohólico y es muy agresivo”. En otros casos la convivencia es una elección que puede terminar voluntariamente: “Ya no convivo con mi marido, nos peleábamos mucho y ahora, cada uno viviendo en casas separadas, nos llevamos mejor”.

A diario no solo convivimos con otras personas, sino en muchos casos con nuestras mascotas, con plantas, y con insectos y microorganismos (como virus o bacterias).