Concepto de educación formal

La educación es un camino, planificado o no, que eleva al hombre hacia su plenitud, física, intelectual, y especialmente ética. El hombre es cuerpo, es mente y es alma, que pueden desplegarse en forma natural, y/o sufrir la influencia social; es en este último caso que se habla de educación, y van siempre de la mano, ya que la educación social no podrá abstenerse de considerar la madurez natural de la persona.

El niño desde que nace recibe la influencia de la educación, que lo va transformando y adecuando a las necesidades de su entorno, reprimiendo sus instintos para lograr que sea un miembro social útil. Luego, recibirá influencias educativas de otros niños y de otros adultos, y de los medios de comunicación, especialmente la televisión. Sin embargo, no hay en el seno familiar, ni en su entorno de amigos o conocidos, ni en la televisión, una intención educativa planificada, estructurada y reconocida que certifique los progresos de ese individuo.

Ante la necesidad de conocer el nivel de educación, y estructurar pautas comunes para la educación de los niños, jóvenes y también de los adultos (pues la educación es un proceso permanente) el Estado ha organizado la educación formal, que queda en sus propias manos (educación pública) o en la de entidades privadas bajo su supervisión, creadas específicamente para ese fin, donde se les imparte a los educandos, de acuerdo a su edad y a los contenidos previos; nuevos conocimientos y se despierta deliberadamente su interés y su deseo de investigar sobre temas relevantes para sí mismo y la comunidad, además de desarrollar su físico y sus expresiones artísticas, en base a programas o currículum, que fijan objetivos y medios para lograrlos, utilizando como guías a profesionales de la educación, maestros o profesores.

Dentro de la educación formal existen niveles (básico o primario, secundario y terciario o universitario) a los que se va ascendiendo en forma gradual, una vez aprobado el anterior, siendo generalmente obligatorio el nivel básico, aunque actualmente se está avanzando hacia la obligatoriedad del secundario, para lograr sociedades integradas por individuos mejor educados, en pro de una sociedad más equitativa y mejor preparada para enfrentar las adversidades, y llevarla hacia el progreso, pues la educación formal no es solo para beneficio de cada uno de quienes se educan, sino además, para el conjunto. No hay sociedad libre que esté formada por ignorantes.