Concepto de hábito

La palabra hábito, deriva en su etimología del latín “habitus” que significa “tenido”, pues es el participio del verbo tener, “habere” en latín”. Se aplica por un lado a una vestimenta típica, usada siempre, como por ejemplo la de los sacerdotes, de allí el conocido refrán de que el hábito no conforma la figura del monje. Abandonar los hábitos se aplica al caso de quienes se han consagrado como religiosos, y retoman por algún motivo, la vida civil.

En Psicología el hábito es la repetición de conductas que hace un sujeto, que luego le permiten automizarlas, y aunque son conductas en general aprendidas (aunque existe una predisposición innata hacia ellas, o se adquieren por imitación de otras personas del entorno) una vez instaladas, aparecen en el sujeto de modo natural y forman parte de su personalidad.

Los hábitos pueden ser buenos, y en tal caso se presentan como virtudes, por ejemplo: el hábito del estudio, el hábito del aseo personal, el hábito del orden o el hábito de la lectura.

Algunos tienen incidencia no solo a nivel espiritual o cultural, sino físico, como los buenos hábitos alimentarios y los deportivos.

Otros hábitos son considerados socialmente malos y por lo tanto viciosos, como el hábito de robar, el hábito de mentir, de fumar, o el hábito de beber alcohol.

Existen hábitos individuales, como los que hemos mencionado, y otros sociales, que la sociedad trata de imponer a sus miembros para una mejor convivencia: el hábito de saludar, el hábito de la puntualidad o el de respetar las reglas o normas sociales y jurídicas.