Concepto de pensamiento político

El pensamiento político como todo pensamiento es una capacidad humana, y en este caso exclusiva de este animal racional, al que además Aristóteles calificó de animal político, portador de ciertas habilidades del pensamiento como la de percibir el bien y el mal, distinguirlos, formar ideas, y expresarlas lingüísticamente.

Eso es en esencia el pensamiento político, el del hombre que vive en sociedad, conformada en un Estado, y busca para él, la mejor forma de gobierno y administración para lograr el bien común.

El pensamiento político es un pensamiento de medios y de fines, de estrategias, de críticas fundadas, que se ejerce por parte de quien detenta el poder, para encaminar su actuación a los fines previstos; y por parte de quienes son oposición para controlar que no se desvíe en su propósito.

Es un tipo de pensamiento libre, en la búsqueda del mejor camino para todos, y por ello difieren de una persona a otra los medios e incluso los fines pretendidos. No es lo mismo el pensamiento político de la antigüedad griega, que el de Maquiavelo o el de Marx, pero coinciden en que todos tratan de conformar el mejor estado posible.

Quien posee un pensamiento político, sabe escuchar, ver las carencias y necesidades de su pueblo, pero no se queda en ello: piensa una idea, la comunica, indaga en los medios con que cuenta, los organiza y selecciona, los organiza en base a la idea, los reorganiza cuantas veces sea necesario, escucha las críticas, repiensa su accionar, y finalmente ejecuta la acción.

Actualmente el pensamiento político es visto como inmoral, corrupto, y más inclinado a satisfacer los propios intereses que los colectivos. Sin embargo el error radica en creer que esas personas merecen llamarse políticos, pues su pensamiento no es político, sino egoísta y mezquino, y en ciertos casos, hasta antijurídico.