Concepto de sobreexplotación

Las actividades de explotación económica son aquellas que extraen de un recurso sus máximos beneficios, ya sean estos recursos renovables o no. La sobreexplotación es realizar una actividad desmedida sobre ellos, para sacarles un provecho extra, sin pensar en el perjuicio que les causan, siendo capaz de extinguirlos si no son renovables o impedirles su normal reproducción por lo intenso del aprovechamiento si no son renovables. Si bien los recursos renovables como plantas y animales permiten ser reemplazados por nuevos miembros de la especie, un uso intensivo, evita que la reproducción pueda efectuarse, pues no respeta los plazos naturales.

La sobreexplotación de los suelos hace que se agoten, y la de peces y animales ha puesto en riesgo de extinción a varias especies. Esto sucede por ejemplo en el caso de las ballenas, requeridas por su carne y aceite. La sobreexplotación produce cambios en el ecosistema, por ejemplo la sobreexplotación de sardinas hizo crecer la población de anchoas. La captura de peces se quintuplicó en los últimos cincuenta años, a lo que debe añadirse las capturas ilegales.

La sobreexplotación produce daños en el ambiente, como por ejemplo, la tala de árboles que produjo la desaparición de bosques, con la consecuente disminución de la biodiversidad, de la fertilidad de los suelos, y el aumento de la contaminación atmosférica, las lluvias e inundaciones.

La práctica de agricultura intensiva, con un cultivo dominante o con monocultivos, quita fertilidad a los suelos y los hace propensos a sufrir plagas.

Recursos no renovables como el petróleo plantean la necesidad de buscar fuentes de energía que actúen como sustitutos. En el caso de los minerales los más explotados son el hierro, el cobre, el plomo, el aluminio, la bauxita, el cinc y el estaño, los que tienen la peculiaridad de que pueden ser reciclados.