Concepto de depósito

La palabra depósito se originó en el latín “deposĭtum”, designando el efecto y la acción de depositar o sea colocar algo en un lugar, para guardarlo, usándose el término tanto para nombrar el sitio donde la cosa es colocada como al objeto en sí. Ejemplos: “Se han depositado las cenizas del muerto en una urna”, “El depósito de granos está lleno, pues la producción ha sido exitosa”, “En mi comercio debería tener un depósito de mercaderías para no tener tanta en los estantes a la vista del público”, “En mi casa tengo una habitación destinada al depósito de cosas que no uso con frecuencia” o “Realicé un depósito en el Banco que contiene todos mis ahorros”.

Concepto de depósito

También nombra el sedimento que queda en un líquido, por ejemplo, “En el fondo del lago se ha depositado una gruesa capa de sedimentos”.

Jurídicamente el depósito es un contrato real, que según el jurista romano Ulpiano “es lo que se entregó a alguien con el objetivo de guardarlo, encomendándoselo a su lealtad y custodia”.

En este contrato, el depositante da una cosa mueble al depositario, quien la conserva sin percibir paga por ello y sin poder usarla, respondiendo solo por sus acciones dolosas y debiendo devolverla cuando lo pida el depositante, quien debe responder si por el depósito, el depositario sufriera algún daño, y por los gastos de conservación de tipo extraordinarios.

El género es el depósito regular, que es el explicado anteriormente. En el depósito irregular o bancario la entidad puede usar el dinero a cambio de devolverlo con intereses en un plazo determinado si es a “plazo fijo”. Los depósitos de dinero también pueden hacerse en cuentas corrientes o cajas de ahorro. Otra forma de depósitos bancarios de dinero u otros objetos de valor es en cajas de seguridad, donde el cliente abona al Banco por el servicio. En el depósito necesario o miserable el depositario responde aún por su culpa leve, y es el que se da sin acuerdo de partes, por necesidad, en casos de naufragio, epidemias, incendios o saqueos.

También se habla de depósito cuando alguien pone su confianza en otra persona o institución: “Juan depositó su confianza en los médicos y enfermeros para que lo asistan en su larga dolencia”.