Concepto de desafío

La palabra desafío significa literalmente quitar la fe en algo, o sea retirarle la confiabilidad y enfrentándolo. Así se habla de desafiar al destino, de desafiar las leyes, de desafiar a los adultos, cuando se toma una conducta de reto, rivalidad, oposición y trasgresión.

Supone una provocación, y en general requiere una respuesta del desafiado, como cuando se habla de retar o desafiar a duelo por motivo de una ofensa recibida, implicando que se pretende repararla por este medio.

Se utiliza también como acción de superar un escollo importante, como por ejemplo, “desafió a su enfermedad y fue feliz hasta último momento”, o “superar la pobreza en este momento de crisis supone un gran desafío”.

Cuando alguien en su vida adopta conductas muy peligrosas, o deportes de alto riesgo, se dice que desafía a la muerte.

También se emplea en competencias intelectuales, deportivas o en juegos de competencia, donde se desafía al adversario a probar quien es superior. A veces cuando alguien pretende superar sus propias marcas, se dice que el desafío es consigo mismo.

Una actitud desafiante es lo contrario a una actitud conformista; quien desafía lucha, se opone y critica.

Puede aplicarse también a las cosas, aunque como personificación: por ejemplo “el Everest desafió al hombre muchos años antes de ser conquistado”, aludiendo a que opuso resistencia con su imponencia en altura.

La propia vida se presenta como un desafío pues se supone sortear diariamente los inconvenientes o problemas, y resultar airoso, o sea, poder ser feliz, a pesar de todo.