Concepto de morfología

La palabra morfología reconoce su origen en el idioma griego de donde pasó al latín y de allí a nuestro idioma como tratado o estudio de las formas.

En Biología la morfología se ocupa de las formas y estructura de los organismos. En los seres humanos lo estudia la Anatomía, en los animales la Zoología, mientras que la Botánica se ocupa de la morfología vegetal. La morfología biológica intenta reducir la forma de los seres vivientes y sus órganos a algunos tipos fundamentales, para hacer más fácil su estudio individual y comparativo.

En Geología, la morfología trata de las formas de la superficie de la Tierra, comprendiendo la formación y evolución de los distintos tipos de relieve. Puede también aplicarse a otros planetas, por ejemplo si habláramos de la morfología del planeta Marte.

En Gramática, la morfología se ocupa de las palabras en cuanto a su forma y sus asociaciones y de los morfemas, estudiando de las palabras, la flexión, la composición y la derivación, y determinando las categorías gramaticales. O sea que su objeto de estudio es la estructura interna, y cómo se formaron las palabras. Por ejemplo, en el caso de los adjetivos, podemos decir que presentan dos formas, una que corresponde al morfema -o aplicado con respecto a un sustantivo masculino: por ejemplo el adjetivo bueno se aplica al sustantivo hombre; o aplicado a un sustantivo femenino, tenemos el morfema –a, por ejemplo: mujer buena. Otros adjetivos tienen una sola terminación por lo tanto una morfología única para el femenino y el masculino, por ejemplo: sutil, capaz o rebelde.