Concepto de prender

El verbo prender se originó en el latín “prehendere” vocablo integrado por el prefijo de antelación “prae” y “hendere” que puede traducirse como “tomar” o “agarrar”.

Se utiliza en varios contextos:

En Derecho se dice que se ha prendido a un delincuente cuando se lo ha capturado, para resguardarlo y colocarlo en prisión ante la posibilidad de que represente un peligro para sí mismo y/o los demás: “El policía prendió al delincuente a las pocas horas de haber cometido el ilícito”.

Concepto de prender

Cuando tenemos dos o más cosas y las sujetamos unas a otras, o se realiza esa sujeción en forma espontánea, también hablamos de prender: “Se prendió el cabello con un broche”, “Prende los botones de tu saco ya que hace mucho frío”, “El pajarillo se ha prendido fuertemente de la rama” o “Si se prende la enredadera en el muro lo cubrirá totalmente”.

Como sinónimo de encender: “Prende la luz que ya está oscuro”, “Prende el horno para poder cocinar el asado” o “Si prendes una vela el lugar se verá más romántico”.

Cuando una acción o tradición se incorpora en otras personas o culturas se dice que ha prendido: “Los festejos de carnaval han prendido en nuestra cultura”.

En Botánica se dice que una planta ha prendido cuando se ha arraigado en el suelo, y puede desarrollarse allí: “He plantado un gajo de malvón, y ya prendió, dando nuevas hojas”.

En Biología se dice que prende una vacuna, cuando provoca una reacción en la zona donde se la ha inyectado, lo que sucede por ejemplo con la BCG, preventiva de la tuberculosis, que provoca la aparición a las dos semanas aproximadamente, de un bulto o nódulo en la parte superior del brazo donde se la aplica, a veces con líquido en su interior, que suele luego dejar una pequeña marca.