Concepto de tendencia

La palabra tendencia se originó en el latín “tendentis” que es el participio del verbo tender, del latín “tendere” con el significado de dirigirse hacia una determinada dirección, más el sufijo “entia” que indica cualidad.

La tendencia es una inclinación habitual hacia una de las opciones que se presentan. Esta propensión puede ser de un individuo. Por ejemplo: “Debería ser ordenada, pero tengo tendencia a dejar las cosas fuera de su lugar” o “Tengo tendencia a dormir hasta tarde aunque eso me perjudique en mi rendimiento laboral”. Pero también puede ser de grupos más o menos numerosos: “La tendencia del público es a aclamar la obra”, “Se ha medido la tendencia de los ciudadanos y todo indica que el oficialismo, ganará las próximas elecciones”.

Concepto de tendencia

Es frecuente que se hable de tendencias en la moda, cuando se aceptan para una temporada ciertos tipos, diseños y colores de zapatos, prendas en general, maquillajes o peinados. Cuando se dice que alguien marcó tendencia en este aspecto es que otros han imitado su forma de vestir u otros aspectos de su personalidad exterior. En general se trata de famosos que son vistos a través de los medios masivos de comunicación, o de grandes diseñadores que organizan desfiles de modas para mostrar sus creaciones.

En Economía se habla de tendencia de los mercados, cuantos ellos se inclinan hacia una determinada dirección en cuanto a los precios de los productos, de los activos financieros o de las acciones (alza, baja o mantenimiento) en un cierto lapso temporal, que puede ser corto, mediano o largo.

La tendencia ideológica es la inclinación favorable de las personas a una cierta línea de pensamiento: “Tengo tendencia a adherir a las ideas capitalistas; me gusta comprar y gastar dinero”.

En la literatura y el arte, también hay modas que crean tendencias, y así se impone un determinado estilo literario, o en pintura, arquitectura, escultura, etcétera, en ciertas épocas. Ejemplos: “La tendencia actual en poesía es la del estilo libre”.

Los objetos, las plantas y animales también poseen tendencias o inclinaciones: “Esta planta tiene tendencia a girar sus ramas hacia el sol”, “Esta mesa tiene tendencia a inclinarse hacia un costado” o “Ese perro tiene tendencia a ser agresivo”.