Concepto de obediencia

Etimología y significado

Obediencia es lo que resulta del verbo obedecer, que nos llegó desde el latín "oboedescere", que se integra por el prefijo de oposición "ob", y por "audire" en el sentido de oir y de escuchar. Escuchando y prestando la atención debida, seremos capaces de comprender lo que se nos pide y cumplir el encargo.

¿Qué es la obediencia?

Se denomina obediencia al acatamiento de órdenes o normas, por parte del sujeto pasivo de las mismas. Surge de una relación donde alguien manda con autoridad de hecho o derecho sobre otro, a quien le impone determinadas conductas o abstenciones.

Hablamos de poder de hecho para obligar a otro a obedecer, cuando éste surge del uso de la fuerza no legítima, por ejemplo, un ladrón o un secuestrador que impone la obediencia a su víctima.

Hay otras obligaciones impuestas moral, religiosa o legalmente, que establecen una relación más respetuosa con los intereses del obligado. Así, generalmente las normas jurídicas son establecidas en beneficio de terceros, y requieren la obediencia de los habitantes del Estado para lograr una mejor convivencia social.

Ley de Obediencia Debida

La Ley de Obediencia Debida fue una ley sancionada en la República Argentina el 4 de junio de 1897 por el cual se eximía de responsabilidad a aquellos militares que hubieran cometidos crímenes durante la dictadura militar argentina que gobernó entre los años 1976 y 1983, si los habían realizado en cumplimiento de órdenes, dadas por sus superiores jerárquicos.

La obediencia ciega

Obediencia ciega es aquella que lleva al individuo a aceptar lo que otro le imponga sin discutirlo ni cuestionarlo. En materia religiosa esta obligación es requerida con respecto a Dios.

La obediencia en los absolutismos y totalitarismos

En los regímenes absolutistas se exigía de los súbditos una obediencia prácticamente plena del individuo al Rey. En los sistemas totalitarios y autocráticos también sucede.

La obediencia como valor

La obediencia es un valor cuando quien la exige lo hace con responsabilidad y para beneficio común, pero no cuando se imponen órdenes desmesuradas y sin otro motivo que satisfacer los caprichos o intereses de quien emanan. Así se dice que un niño es obediente cuando cumple con las tareas que le asigna la maestra, la respeta, ayuda a sus padres en lo que éstos le solicitan de acuerdo a su edad, pero esto no implica que ese niño deba someterse a los irracionales caprichos de los adultos, en cuyo caso desobedecer resulta una alternativa plausible, cuando se trata de cometer abusos sobre él, recurriendo a autoridades u otros adultos en busca de ayuda. Lo mismo cabría decir, entre otros casos, de un empleado con respecto a su empleador.