Concepto de Timocracia

La palabra Timocracia procede de los siguientes términos de origen griego: “timé” en el sentido de valor; y “kratos” que puede traducirse como gobierno.

Era, en la Antigua Grecia, del siglo VI antes de la era cristiana, el sistema de gobierno por el cual ejercían el poder político aquellos que tenían mayor mérito y prestigio social, dado en la mayoría de los casos, por los bienes materiales con los que contaban.

El filósofo griego Platón, consideró a la Timocracia como una forma degenerativa de la Aristocracia, no tan grave como la oligarquía, pero tampoco del todo buena; por la cual los militares tenían el máximo poder, considerándoselos como valientes, arriesgados y buenos guerreros, pero carecían de la virtud de la prudencia, predominando en ellos el alma irascible; y si bien los primeros en llegar al poder pueden ser lo suficientemente honorables; pasado el tiempo, su descendencia, solo se dedicará a disfrutar de los placeres de la cómoda situación que ganaron sus padres, y seguramente caerían en la Oligarquía, gobernando para los intereses solo de su clase y no para todo el pueblo.

El discípulo de Platón, Aristóteles consideró a la Timocracia como una forma de gobierno pura; no así a la Oligarquía.

Un ejemplo de Timocracia fue Esparta, sociedad predominantemente guerrera. En Atenas, el estadista ateniense Solón que vivió entre los años 638 y 558 antes de nuestra era, fue quien impuso en Atenas la Timocracia. Creó un sistema censitario, con el fin de aminorar el poder de los eupátridas terratenientes, que esclavizaban a la población humilde en su provecho, haciéndolos trabajar sus campos. Los Arcontes se elegían exclusivamente de entre los eupátridas, y al terminar el mandato formaban parte del Areópago. Por eso el pueblo se sublevó contra la nobleza. Cuando asumió Solón, perteneciente a la clase media, en el año 594 antes de Cristo, como Arconte, fue apoyado tanto por los eupátridas como por el pueblo común. Clasificó a la población según su producción agraria, y entonces el poder se detentaba ya no por el linaje sino por la riqueza. Para quienes no tenían dinero, se hizo una equivalencia entre cereales y ovejas y dracmas, que era su moneda. Los más adinerados tenían los mayores derechos políticos. Esto era una Timocracia, que si bien también le otorgaba más poder a los más ricos, como en la Plutocracia anterior, no excluía del todo a los que tuvieran menos dinero, que participaban, aunque en menor medida.