Concepto de amianto

La palabra amianto, procede del griego “asbestos”, en el sentido de calificarlo como indestructible, siendo asbesto el otro nombre con el que se conoce a un grupo de minerales, al que Plinio el Viejo consideró originario de Arcadia, y de color similar al hierro, con propiedades incombustibles, teniendo la propiedad de ser un gran aislante térmico y ser ignífugo.

El amianto posee estructura fibrosa, y se integra por silicatos de cadena doble. De acuerdo con las características de esas fibras, largas, flexibles y resistentes, se diferencian, las serpentinas y los anfíboles. En el primer grupo, podemos citar al asbesto blanco, de mucho empleo en la fabricación de fibrocementos (se lo conoce también como crisotilo) y, en el segundo, al asbesto azul, la tremolita, la antofilita, la amosita y la actinolita.

Por su propiedad de resistir temperaturas muy elevadas, el amianto ha sido muy empleado, ya desde la Prehistoria. El proceso extractivo fue descripto en el siglo XIII por Marco Polo, en las minas de China; pero, desde el siglo XIX, se masificó su uso, en la industria de la construcción, automotor, naviera, siderúrgica y textil. Se lo emplea, por ejemplo, para recubrir tejados, hacer cemento, frenos y embragues automotores, envases y revestimientos, etcétera. El auge lo tuvo entre 1900 y 1970.

Si bien su aplicación industrial es muy valorada, conlleva un grave riesgo para la salud, y tomar las medidas de precaución adecuadas, no resulta tampoco seguro, pues inhalar el polvo de asbesto, de partículas microscópicas, puede provocar graves enfermedades respiratorias, incluyendo el cáncer de pulmón, en quienes trabajan con ese mineral o viven en lugares cercanos a los que se manipula, pues las partículas permanecen bastante tiempo en el aire, y no se disuelven en agua (salvo el crisotilo) y el viento puede transportarlas a otras zonas cercanas. la Unión Europea, prohibió su uso, en 2005, por esa razón. Sin embargo, todavía algunos países en vías de desarrollo lo siguen usando, siendo Rusia el principal productor. Como se emplea en la fabricación de tuberías de fibrocemento, pueden, las aguas que circulan por ellas, estar contaminadas con amianto. La enfermedad no se manifiesta de inmediato. En algunos casos, pueden transcurrir hasta treinta décadas hasta que aparezcan los síntomas. Los más peligrosos son los anfíboles, por el pequeño diámetro de sus fibras, que son, además, cortas y rígidas, con mayor capacidad de penetración en el organismo, que es el crisotilo, que es más fácil de eliminar del organismo.