Concepto de resiliencia

Etimología y significado

La palabra resiliencia en su etimología latina, proviene de “resilio”, integrada por el prefijo de repetición "re" y por el verbo "saliere" que indica la acción de saltar para atrás; significando resiliencia, literalmente, rebotar, o volver atrás, de modo reiterado

En Ingeniería

En el ámbito de la ingeniería se llama resiliencia a la cantidad de energía que puede devolver (rebotar) sin absorber, un material elástico.

En Física

En Física se hace alusión con resiliencia a la propiedad del acer de recuperar su formato origina, a pesar de ser golpeado.

En Ecología

En Ecología se conoce como resiliencia a la capacidad adaptativa de las comunidades, para tolerar perturbaciones.

En Psicología

En Psicología, se refiere a la capacidad humana, individual o grupal, de sobreponerse a las adversidades: “que nos reboten los problemas” permaneciendo incólumes, y asumiendo nuestros proyectos de vida con entereza.

La excistencia siempre presenta adversidades, y no todos somos capaces de enfrentarlas del mismo modo, ni de poder proseguir con el curso de nuestras vidas de manera saludable. Algunas son situaciones repentinas, como la muerte de un ser querido, la pérdida del trabajo, un robo, y otras son duraderas, como haber nacido en un hogar no bien conformado, tener escasa educación, algún accidente o problema de nacimiento que nos incapacitó para alguna o algunas actividades, etcétera. Esa capacidad de sobreponerse puede ser innata, pero también puede aprenderse, perfeccionarse, o al menos mejorarse.

Fue estudiada por Suzanne Kobasa y Salvatore Maddi, en 1972, caracterizando a estas personas resilientes ,como las que más se comprometen con la realidad, controlan sus emociones, y se adaptan a los cambios, aceptando retos y desafíos. Cuánto mayor capacidad y formación intelectual tenga el sujeto, será menos vulnerable.

Michael Rutter, a inicios del siglo XXI, define a este concepto como una resistencia relativa para enfrentar al riesgo psicosocial, enfocándose no en el resultado, que puede no ser positivo, sino en el proceso, o sea los medios que se emplean para superar la crisis.

Boris Cyrulnik, etólogo, estudió las causas por las que existieron sobrevivientes en los campos de concentración, de los que él mismo fue uno, logrando escapar a los seis años, habiendo perdido allí a sus progenitores, y estudiando también a los niños que habían podido construir una vida digna luego de haber sufrido una situación de calle o vivido en orfanatos. Para este autor la clave para lograr la resiliencia es el amor y la solidaridad. La palabra humana cariñosa puede fortalecer a quien ha sufrido mucho, y ayudarlo a seguir adelante.