Concepto de tartamudo

La palabra tartamudo está integrada por dos onomatopeyas. Una es “tart”, que es como se escucha a quien habla repitiendo los sonidos, y por mudo, del latín “mutus”, que es el habla con la boca cerrada.

Ser tartamudo es padecer un trastorno comunicativo, que afecta a alrededor del 1 % de los adultos, siendo más frecuente en los varones; que comienza cuando el niño empieza a hablar y afecta la fluidez de la expresión oral.
La tartamudez o disfemia, es provocada por causas orgánicas (la deficiencia se encuentra en los centros del habla situados en el hemisferio cerebral izquierdo, y el hemisferio derecho intenta realizar la compensación) problemas en el desarrollo del habla, que puede ir progresivamente desapareciendo, y psicológicas (traumas).

Es observable, pues al expresarse oralmente, el individuo, involuntariamente, hace interrupciones dubitativas, o repite sílabas, palabras o frases, mientras siente estrés y tensión muscular, lo que resiente su autoestima y su interacción social.

Desde la antigua Grecia y hasta el siglo XIX, se atribuyó a la lengua, la responsabilidad de la tartamudez, mientras que a inicios del siglo XX el psicoanálisis freudiano lo relacionó con problemas psíquicos, siendo la consecuencia de deseos reprimidos que intentan exteriorizarse.

Al principio, los niños suelen tener problemas para pronunciar correctamente las palabras y por ello el diagnóstico debe retrasarse, al menos hasta los 5 años, y en la mayoría de los casos, desaparece en la pubertad. Si persiste, haciéndose evidente, el tratamiento es largo y debe estar a cargo de un logopeda o fonoaudiólogo. No es curable pues no se trata de una enfermedad, pero puede mantenerse bajo control.

La vergüenza que provoca hablar tartamudeando, genera mayor ansiedad y agrava el cuadro, sumando al padecimiento; angustia y frustración y fobia social.

La tartamudez afecta en mayor o menor medida a todos los que la padecen, pero es más molesta cuando la persona usa la palabra para realizar sus actividades cotidianas, como el caso de un maestro o de un locutor, por lo cual, muchos tartamudos resignan dedicarse a estos trabajos, aun cuando tengan vocación.

Entre tartamudos que lograron llegar a la fama, podemos nombrar al rey de Inglaterra, Jorge VI (que la película británica “El discurso del rey” del año 2010 que dirigió Tom Hooper, se ocupó de contar su padecimiento y su lucha) a la actriz Marilyn Monroe y al actor Bruce Willis.

En Literatura, podemos nombrar a la novela de terror “It”, o “Eso”, en español, escrita por Stephen King y publicada en el año 1986. Los protagonistas son siete niños, llamados “los perdedores” pues son acosados por una pandilla. El líder de los perdedores, es Bill, que es tartamudo, y los niños se unirán para enfrentar a un monstruo que se alimenta de sus miedos, y que ya se cobró la vida de un hermano de Bill.