Concepto de vaho

La palabra vaho se originó en una onomatopeya: “baf”. El vaho podemos percibirlo como un manto neblinoso que cubre las superficies, especialmente vidrios o azulejos, por ser fríos. Esto ocurre generalmente cuando nos bañamos con agua caliente. El vaho está integrado por moléculas de agua, que cuando el vapor se enfría, se unen. Cuando el aire caliente y húmedo halla una superficie fría se produce la condensación.

Si con nuestra boca exhalamos aliento sobre un vidrio, también aparecerá el vaho cubriéndolo con una capa húmeda, que lo hará menos transparente y podemos así escribir o dibujar sobre él, lo que perdurará mientras el vaho persista.

Concepto de vaho

Ejemplos: “Los niños se divirtieron dibujando sobre los cristales cubiertos de vaho”, "El vaho que hay en este recinto es insportable" "De la boca jadeante del coyote salía un baho espeso" o “El cuarto de baño se cubrió de vaho, pues el agua estaba muy caliente y el ambiente muy cerrado”.

Se emplea también para el vapor que emana de ciertas sustancias, usadas para fines terapéuticos, como ocurre con los vahos de eucaliptos, que se hace calentando hojas de eucalipto en agua y haciéndola hervir, aspirando luego el vaho. Estos vahos de eucalipto están recomendados para combatir problemas respiratorios, por ejemplo cuando se está resfriado o engripado.

A veces los aromas desagradables también se conocen como vahos: “Un vaho terrible llenó la habitación cuando irrumpieron los perros que venían muy sucios luego de revolcarse en el barro” o “De tu cocina sale un vaho desagradable cuando cocinas brócoli”.

En la gastronomía nicaragüense un plato típico es el vaho, que en general se come los domingos, llamado así porque los ingredientes (carne, plátanos, yuca, tomate, cebolla, repollo, jugo de limón, entre otros) se cocinan al vapor a fuego suave. Se corona con una ensalada. Su origen está en la fusión de las culturas, aborígenes que se mezclaron con las africanas y a partir del mestizaje.

En el Cine, "Vaho" es el título de una película mexicana de 2010, estrenada bajo la dirección de Alejandro Gerber Bicecci. Narra la hitoria de tres jóvenes que viven en Iztapalapa (Ciudad de México) cada uno en su realidad cotidiana, en la que tratan de sobrevivir.