Concepto de estipendio

la palabra estipendio se originó en el latín “stipendium”, vocablo integrado por “stips” en el sentido de moneda o medio de pago; y el verbo “pendere” que puede traducirse como pender o pesar, más el sufijo de resultado “ium”.

En la antigua Roma, se denominaba “stipendium” a la paga en cobre que recibían los soldados por sus servicios. Los legionarios al inicio del Imperio ganaban anualmente 225 denarios. cifra que fue aumentando con el tiempo, aunque solo podían ahorrar una parte de ese dinero que tenía deducciones de comida y otros gastos. Cuando hacia fines del Imperio comienza el pago en oro, como esa moneda se denominaba “solidus” el salario que recibían los soldados pasa a llamarse “solidata”.

También eran estipendios los pagos de ciertas cargas impositivas, como las que abonaban las ciudades conquistadas al Estado romano, para conservar su autonomía; los montos que se abonaban en concepto de multas y por tener cargos públicos rentados.

En la actualidad conserva un significado similar, pero aplicable a cualquier remuneración en dinero que se recibe por diversos conceptos, ya sea una beca de estudio o trabajo, una subvención, una pensión, o un salario como trabajador dependiente de organismos privados o públicos, pudiendo recibirse de modo diario, semanal, quincenal o anual, o por horas. En los trabajadores autónomos los estipendios reciben el nombre de honorarios.

Ejemplos: “Este mes mis estipendios aumentaron pues realicé horas extras”, “Mi empleado me pidió un aumento en sus estipendios” o “Mi madre cobra como pensión un estipendio muy escaso”.

En el terreno religioso, se denomina estipendio, en el catolicismo, a la tasa que se les solicita abonar los fieles voluntariamente, si piden una Misa especial para vivos o muertos. Son una fuente de ingresos para la iglesia, que los destina a su propio bien y su sustento. La suma a pedir está determinada por decreto de la reunión de obispos o el concilio provincial. Si no existe decreto, se aplica la costumbre de la diócesis. Si el fiel no puede pagar esa suma se aceptará una menor, o ninguna, y también una mayor si es voluntad de la persona. Lo que debe evitarse es que tenga la apariencia de una actividad comercial. El sacerdote contrae con ello una obligación que debe satisfacer de modo personal y debe ser hecha de modo particular y no colectivamente.