Concepto de planificación

Planificar es trazar un plan, o sea reunir los medios, y ordenarlos hacia la consecución de un fin, para encaminar hacia él la acción, reduciendo los riesgos de un avance espontáneo. Son sus elementos: los objetivos, las acciones a desarrollar, y los recursos que se necesitan.

Planificar, implica prever los posibles escollos, las rutas más propicias, y se requiere flexibilidad, para poder ir modificando la planificación a medida que nuevos hechos imprevistos o consecuencias no deseadas, puedan ir surgiendo. Si los propósitos son varios, se deberá tener en cuenta si son compatibles entre sí.

La planificación supone maximizar la eficiencia, y son tomas de decisiones que preceden a la acción, debiendo ser realistas y no utópicas. Se necesita que su efectividad tenga la posibilidad de ser medida. Puede planificarse a corto, mediano o largo plazo.

En las empresas, el planeamiento estratégico está a cargo de la gerencia general, a plazo más largo, y con impacto mayor. En las gerencias de área, los planeamientos son más acotados, denominados planeamientos tácticos, mientras que la planificación práctica, u operativa, para situaciones cotidianas, queda a cargo de los niveles inferiores.

Se planifica en todo ámbito donde se busque un resultado minimizando los riesgos. Así un estudiante puede planificar el modo en cómo abordará sus estudios para aprobar sus materias (distribuyendo contenidos y horarios), una pareja puede planificar su casamiento, o puede planificarse un viaje o en una familia pueden planificarse los gastos. También puede planificarse a niveles nacionales o internacionales, como la planificación de una ofensiva militar, o la planificación de acciones para impedir el calentamiento global.

En materia educativa, hay planificaciones áulicas, que debe hacer el docente al comienzo del año, luego de hacer un diagnóstico del curso, incluyendo los contenidos a desarrollar distribuidos por períodos temporales, los recursos a emplear y las estrategias didácticas, en vistas a los objetivos previstos para el aprendizaje. Como toda planificación, no debe ser rígida, pues debe adecuarse a las circunstancias. por ejemplo, si se planificó dar un contenido en el segundo semestre, pero se comprueba que no se han alcanzado los contenidos mínimos necesarios para abordarlo, debe aplazarse hasta que exista esa base para su comprensión.

Ejemplos de uso: "Voy a planificar mi viaje a Europa con anticipación, gestionando los pasajes, la estadía, las excursiones, para ver su costo y hacer una estimación si puedo afrontarlo con mi presupuesto", "Mi hijo es un estudiante muy organizado, tiene planificado su día, distribuyendo los horarios entre sus estudio y su descanso" o "Abrí mi negocio sin hacer una previa planificación y me arrepentí mucho, pues al hacerlo de modo improvisado no tomé en cuenta ni siquiera los obstáculos mínimos que se me presentaron".