Concepto de timorato

La palabra timorato es un adjetivo originado en el término latino “timoratus”, que se integra por el verbo “timere” que se traduce como temer, el prefijo de resultado, “or”, y el de agente, “atus”.

Un timorato es aquel que es miedoso, que teme enfrentarse a peligros y dificultades, aunque sean poco riesgosos. Huye, se esconde, tiembla o se paraliza. Ser timorato es sinónimo de pusilánime y de cobarde. Se trata de personas inseguras, que se espantan ante el solo hecho de ver perturbada su tranquilidad. No estamos hablando de temores reales de cuyas fuentes nos alejamos por simple instinto de protección, sino de aquellos casos en que se tiene temor donde el común de los mortales no lo tendría. Pueden surgir estas personalidades por haber sido muy sobreprotegidos de niños, y por ello no aprendieron a luchar contra las adversidades o defenderse de ataques, o asumir responsabilidades, ya que siempre lo han hecho otros por ellos. También puede ser en el caso contrario, de que hayan sufrido agresiones, que los han hecho sentir que no valen lo suficiente o no les han prestado atención.

Ejemplos: “Mi jefe es un timorato, nos trata mal, pero cuando lo denunciamos al sindicato, cambia su actitud al instante y nos pide perdón”, “No seas tan timorato, no puedes encerrarte en la habitación y no querer salir, porque hay una cucaracha en tu casa”, “Estudia todos los temas del examen, pero en el momento de presentarse a rendir, es tan timorato, que se vuelve llorando a su casa y no se presenta” o “No es ser timorato entregar todas nuestras pertenencias al ladrón que nos apunta con un arma, es simplemente valorar nuestra vida más que a nuestras posesiones”.

En la Biblia, en el Evangelio de Juan, se califica a Poncio Pilatos, prefecto de Judea, provincia romana, a la época del juzgamiento de Cristo, como una persona timorata, además de ser prepotente e indeciso, pues dejó al pueblo la decisión de si ejecutar a Jesús o a Barrabás.

Se aplica también, aunque no con mucha asiduidad, a quien le tiene un excesivo temor a Dios.
También se le dice timorato a aquel que es moralista, y que cualquier transgresión a las llamadas “buenas costumbres” impuestas socialmente lo escandalizan, aunque no signifique perjudicar a nadie: “La timorata de mi vecina, se espanta de ver a las jovencitas con faldas demasiado cortas” o “Es de timorato enojarte con tu hija porque se ha maquillado en exceso”.