Concepto de fugaz

La palabra fugaz se derivó del latín “fugax” en el sentido de “huidizo” o “que se fuga”. Es por ello que calificamos como fugaz aquello que dura poco tiempo, que se nos escapa rápidamente, es pasajero, o no alcanzamos a tomarlo o a apreciarlo en plenitud.

Ejemplos: “Los instantes felices de mi vida fueron tan fugaces que me dejaron la sensación de haber disfrutado muy poco”, “En su fugaz visita no alcancé ni a preguntarle por su familia”, “Las flores tienen una apariencia hermosa, pero una vida fugaz”, “Un fugaz destello de ira, apareció en su mirada cuando le dije que me marcharía”, “Divisé una luz fugaz, y creo que fue un disparo” o “Con la fugacidad de un rayo, pasó de repente toda mi vida frente a mis ojos, cuando creí que no sobreviviría al ataque del malhechor”.

Los amores fugaces son aquellos que en realidad son pasiones, y que desaparecida la primera etapa de enamoramiento, terminan, ya que no suele aceptarse los defectos del otro, que empieza a aparecer como un ser humano imperfecto y no como el ideal soñado. En general todas las pasiones son fugaces.

La fugacidad es algo subjetivo, ya que algunos pueden apreciar algo como fugaz y otros no tanto: “A mi primo le pareció fugaz la visita de mi abuela, pero como no la veía hace tanto tiempo, ese abrazo que tal vez duró minutos, para mí fue una eternidad” o “Para algunos la vida es fugaz, para mí es un camino largo y lleno de escollos”.

En Astronomía, los meteoros son conocidos como estrellas fugaces, y se trata de meteoroides que atraviesan nuestra atmósfera y generan un fenómeno luminoso que da la apariencia de estrellas que se mueven rápido, cruzando el firmamento, dejando una estela, aunque no son estrellas, sino partículas de roca o de polvo y de hielo. La gente suele asociar ver una estrella fugaz como un buen augurio. Las más luminosas son conocidas como “bolas de fuego”.