Concepto de arte rupestre

Se conoce como arte rupestre a las primeras manifestaciones que en la Prehistoria (antes que comenzara a escribir) hizo el hombre a través de pinturas, descubiertas por Marcelino Sautuola, en las cuevas de Altamira (Santander, España) en 1879. Se trataba de figuras de bisontes, que datan del período de apogeo del arte rupestre, que se alcanzó aproximadamente 10.000 años antes de Cristo, casi junto con su ocaso, aunque 22.000 años antes de la era cristiana, ya habían comenzado a pintar más rudimentariamente en forma de esquemas y partes del cuerpo, como las manos. Luego se hallaron cuevas en Francia como las de Niaux y Font-de-Gaume. En 1940 se descubrió la Cueva de Lascaux, también en Francia.

Se lo considera arte pues tiene una función estética, aunque imbuida fundamentalmente por sus concepciones mágicas y comunicativas, para influir en la caza de los animales que estampaban (“arte animalista”) a los que se “apropiaban” simbólicamente al representarlos; y el nombre de rupestre, deriva de la palabra latina “rupes” cuyo significado es pared de roca, por ser en ellas, en recónditos sitios en las cavernas, donde se plasmaron esas primeras manifestaciones artísticas, en el Paleolítico superior.

También pintó aunque en menor medida plantas y temas de su vida diaria. Para pintar usaban desechos corporales, sangre de animales, carbón vegetal a los que les agregaban grasa como aglutinante. Si bien usaban ramas a la manera de pinceles, el instrumento principal eran sus propios dedos.

Esta expresión artística como dijimos, desaparece en el período Neolítico junto con la las grandes especies animales, como el mamut o el bisonte.