Concepto de escultura

La palabra escultura se originó en el latín “sculptura” vocablo integrado por el verbo “sculpere” que puede traducirse como esculpir, cincelar o tallar, más el sufijo de resultado “ura”.

El artista plástico que esculpe una pieza en algún material moldeable como barro o arcilla o talla en madera, piedra, mármol o funde y modela el oro, el cobre, la plata, el bronce que es una aleación de cobre y estaño, entre otros materiales, se denomina escultor. Los escultores hiperrealistas usan fibra de vidrio, prendas de vestir, cabellos, objetos de plástico, y con ello logran reproducir la cotidianeidad, como por ejemplo John de Andrea (1941).

Concepto de escultura

La escultura posee forma y volumen, por eso son obras tridimensionales (poseen alto, ancho y profundidad) y fue el medio por el cual las primeras civilizaciones construyeron objetos útiles y luego les dieron fines religiosos, además del estético, que es el que hoy predomina.

En la última época de los grandes fríos del paleolítico, empiezan a representarse figuras con criterios especialmente naturalistas. Las estatuas sumerias representan hombres gordos y calvos y sus ojos están marcados por incrustaciones en piedra o hechos con pasta. En Egipto con las dinastías tinitas tuvieron importancia las ofrendas funerarias, con figuras tales como la Concubina de los Muertos que puede apreciarse en el Museo del Louvre.

El más famoso escultor conocido en la antigua Grecia fue Fidias, que posiblemente realizó sus obras por encargo de Pericles. Entre sus principales esculturas están la de Atenea, ubicada en la Acrópolis de Atenas y la de Zeus en Olimpia.

El arte de esculpir es difícil y caro y es actualmente mucho menos usado que la pintura de más riqueza expresiva. A inicios del siglo XX la escultura siguió las tendencias de la pintura, especialmente el cubismo y el constructivismo. Salvo excepciones, como las esculturas móviles del estadounidense Alexander Calder (1898-1976) las esculturas son piezas estáticas.