Concepto de púlpito

Del latín “pulpitum”, la palabra púlpito significa “plataforma” o “tribuna”. Se trata de un lugar colocado a una altura elevada, que podía ser un escenario de un teatro.

En las primeras iglesias era el sitio desde el cual se predicaba la palabra de Dios por parte de los sacerdotes. Se accedía a ellos por gradas laterales a la entrada del coro, pero separado de éste y cerca del altar. Su forma era rectangular primero y luego hexagonal. En las iglesias primitivas se llamaban ambones y su altura no era muy elevada.

Si bien la Ley Divina siempre se hizo conocer desde un sitio en lo alto, pareciera que los púlpitos comenzaron a ser utilizados por las órdenes mendicantes. Fue San Isidoro de Sevilla (560-636) que utilizó la palabra púlpito por primera vez, asimilando la significación a la de un tribunal desde donde se imparte la ley y lo justo.

Los púlpitos constaban de un pretil o pequeño muro de seguridad para contención y seguridad ante caídas, y un sombrero superior o tornavoz que se empleó desde el siglo XVI, para amplificar la voz. Muchos se construían en madera y eran móviles. Los ornamentos de lo púlpitos no debían ser excesivos pues no debían impedir la visión del altar mayor

En el siglo XV se construyeron púlpitos externos a la iglesias con diferentes fines: para exponer reliquias, para pronunciar discursos fúnebres en cementerios, etcétera. Podemos mencionar como ejemplo los púlpitos que construyó el artista renacentista, Donatello, para la basílica de San Lorenzo ubicada en Florencia (Italia). Son dos esculturas y están hechas en bronce. El primer púlpito es el de la Resurrección y el segundo el de la Pasión.

Actualmente los púlpitos se ubican en la parte central de la nave de la iglesia para que sean vistos y escuchados mejor los predicadores.