Concepto de expresionismo

Expresionismo es la denominación, usada en Alemania desde 1910, para designar a aquellos artistas que alejándose de los criterios tradicionales, especialmente el impresionismo, buscaron plasmar la realidad, ya no de manera similar a ella, sino intrépida, pasional hasta el desenfreno, exagerada y brusca, por ejemplo, en la fotografía de la época de la República de Weimar, intentando reflejar la intimidad o sentimiento de lo que se reproduce, y del propio fotógrafo.

Ocurrió el expresionismo en un período bélico, de crisis, tragedia y amargura que estalló en arte. No hay respeto por la perspectiva, ni las formas, ni la iluminación; los colores son estridentes.

Es un arte que desolló especialmente en el norte alemán, así como el cubismo fue característico de Francia. Ejemplo del expresionismo fue Kandinsky, que llevó la abstracción a su máximo despliegue, y que publicó un libro en 1912, titulado “Sobre lo espiritual en el arte”. Sin embargo, el más reconocido de los expresionistas alemanes fue Franz Marc (1880-1916), cuyas obras, primero al estilo impresionista, deslumbrado por la naturaleza animal, luego se tornan cada vez más abstractas y líricas. Junto a Kadinsky fundó un grupo llamado “El jinete azul”.

Pero el expresionismo no se limitó a Alemania. En España podemos enrolar en este movimiento a Pablo Picasso, en varias de sus obras, a partir de 1930 (“cabeza de mujer llorando con pañuelo”, “Cabeza de fauno” o “El suplicante”) aunque nunca se adscribió al movimiento. En Francia nos encontramos con Georges Roualt (1871-1958) que pintó con cinismo y otras veces trágicamente, escenas de los barrios bajos parisinos y temas religiosos.

“El grito” del pintor noruego Edgard Munich (1863-1944) expresa una violencia desesperada, mostrando al hombre en su soledad y temor ante una realidad incierta y complicada.

Además de abarcar la pintura y la fotografía, el expresionismo se extendió a la música, al teatro, al cine y a la literatura.