Concepto de neoclasicismo

El Neoclasicismo es el arte de los primeros movimientos revolucionarios que conmovieron a Europa a mediados del siglo XVIII, y que perduró hasta el siguiente siglo.

El Neoclasicismo, reaccionó contra la estética ornamental barroca, nutriéndose de las ideas racionales de la Ilustración, y conformando a los burgueses, nueva clase dirigente y con capacidad económica que se convertían en potenciales compradores de obras artísticas para lograr status social.

Surgió en Italia y Francia, donde Napoleón brindó su apoyo a los artistas neoclásicos, permitiendo la difusión de este estilo. Estos artistas, basados en la idea aristotélica de “mímesis” trataron de copiar la realidad en toda su fiel expresión, a lo que el Romanticismo se opondrá con gran resolución, y significará la decadencia del Neoclasicismo.

Es un arte racional, reglado y sereno, sin adornos, que imita el arte griego, romano y renacentista, congruente con las nuevas ideas contrarias del arte medieval y de todo lo que estuviera relacionado con el Antiguo Régimen.

Pintores como Jacques Louis David (1748-1825), pintor oficial de Napoleón, buscan en el dibujo la perfección, con trazos sencillos y sin mucho color; mientras la escultura ansía hallar la belleza ideal como en el arte griego, usando mármol blanco, pues los descubrimientos de las esculturas griegas mostraban falta de color, aunque era por el paso del tiempo. Se destacaron en escultura el danés Thorvaldsen (1770-1844) al que le fue encomendado restaurar las esculturas del templo de Egina; y Antonio Canova (1757-1822) que trabajó en Roma hasta que fue convocado por Napoleón en el año 1803.

En Arquitectura, donde predominó la civil por sobre la religiosa (mercados, museos, bibliotecas, y otros edificios públicos) predominaron la columna, el frontón y la línea recta. Son ejemplos de escultores neoclásicos, el italiano Francisco Sabatini (1722-1797) y Juan de Villanueva (1739-1811).