Concepto de agua potable

El agua potable (potable deriva del verbo latino “potare” con el significado de “beber”) es aquella que es posible usarla para el consumo de las personas sin que tenga efectos adversos en el organismo. El agua sin tratar o purificar puede contener virus, bacterias, sustancias tóxicas, radiactivas, partículas de arcilla, algas y minerales en cantidades distintas de las requeridas.

Para que el agua pueda ser consumida sin restricciones y en forma confiable se requiere su potabilización.

Agua potable

A pesar de que encontramos mucha agua en nuestro planeta, el agua destinada al consumo poblacional es poca, pues solo se usa el agua dulce que representa cuarenta y dos millones de los mil cuatrocientos millones de kilómetros cúbicos totales. De las aguas dulces, la mayor cantidad está en las zonas heladas, y solo una mínima parte, un 20 %, en ríos, lagos y aguas subterráneas. El agua para el consumo surge en su mayor parte de las cuencas hídricas.

Las encargadas de potabilizar el agua en los centros urbanos, son las plantas potabilizadoras, donde el agua recibe varios procesos de filtrado y cloración (etapa de producción) antes de que llegue a los hogares a través de las redes de distribución por tuberías debidamente desinfectadas (etapa de distribución).

Dentro de los derechos humanos fundamentales, está el derecho a la salud. No contar con agua potable, sin agua corriente de red, que obliga a la gente a tomarla de perforaciones o arroyos, no siempre apta, puede ocasionar muchos problemas como la diarrea, especialmente mortal en los niños pequeños; o cólera. En Argentina no cuentan con este servicio el 97 % de los pobladores rurales y el 18% de los urbanos. En África son unos trescientos millones los que carecen de este elemento vital.